pasar del capazo a la silla de paseo blog mimuselina
A quién no se le ha planteado este dilema… Ahí los tenéis, el cochecito con todas y cada una de sus piezas y vuestro bebé, y os planteáis: ¿cuándo es el momento idóneo para pasar del capazo a la silla de paseo?
A mí me pasó. Compré el cochecito -¡ese momento tan especial!-, buscando el idóneo, que fuera evolutivo y completo… y cuando casi no me había dado tiempo casi a saber cómo funcionaba ya tenía que quitar el capazo y ¡poner la silla! ¿A alguien más le ha pasado? El tiempo pasa rápido y en unos meses, ¡Zas! ¡Cambio! Los bebés crecen muy rápido y no todos se desarrollan por igual, así que si esperáis que os diga un momento exacto para vuestro bebé, lo siento, no puedo. Pero si os diré cuándo sabréis que es el momento.

Lo más importante para saber cuando pasar del capazo a la silla

Qué debemos tener en cuenta para pasar del capazo a la silla del cochecito:

No os dejéis llevar sólo por lo que leáis en las instrucciones de los cochecitos y las indicaciones de cada una de las marcas según sus modelos. No es lo único a tener en cuenta, ni tampoco lo más importante y fundamental. Es decir, que si os estáis imaginando que hay un cruce de valores EDAD-PESO-TAMAÑO para decirle a los padres cuándo proceder, si tiene que ser a los 4 o los 6 meses, a los 5 o 6 kg, no hay fórmula mágica.
Lo importante y fundamental para pasar del capazo o cuco a la silla de paseo es que tu peque sea capaz de controlar su cabeza, su cuello, cervicales y dorsales. Entonces no habrá riesgo para que tu bebé sufra daños en la espalda al estar en posición forzada en la silla.

Cuando en alguna ocasión os comento que con los bebés hay elementos que sólo se utilizan unas semanas o meses, y que se quedan nuevos y de repente te ves teniendo que cambiarlos… pues uno de ellos es el capazo.

Durante las primeras semanas de vida del bebé el capazo será su hogar sobre ruedas. El bebé tiene que estar en posición horizontal y permanecer tumbado de manera que la presión del cuerpo se reparta de manera homogénea por toda su extensión. Incluso, si los médicos lo recomiendan, utilizar un cojín para evitar la plagiocefalia.

La posición en el capazo del cochecito es similar a la que pueda tener en el moisés. El Moises bebe que usamos en Mimuselina ayuda al descanso pleno del bebé, tumbadito en horizontal, repartiendo la presión por todo el colchón y el cuerpo del baby. Al igual que para el moisés, para el colchón del capazo podéis usar sábanas bajeras de muselina que eviten que sude y que son suaves, absorbentes y transpirables. O incluso colocar una babita de gasa de muselina en la parte de la carita por si regurgita no tener que cambiar toda la ropa que viste el capazo.

Consejos a la hora de elegir el cochecito:

En el mercado hay infinidad de marcas de cochecitos que pueden tener capazos para bebe grandes o más pequeños, dependiendo de ello, el bebé aguantará más tiempo o menos dentro de él. No es igual un capazo súper, amplio y grande, que los que vemos últimamente que parecen minimalistas y futuristas.
Es verdad que comprando uno de este tamaño más peque ahorras espacio, pero corres el riesgo de que tu bebé, al crecer rápidamente, se agobie mucho metido y tumbado dentro de él. Y hasta que no esté preparado en el aspecto óseo y muscular no se debería dar el siguiente paso y cambiarlo a la sillita. Os lo digo como consejo.

No hay momento ni manual que establezca la fecha para el paso del capazo a la sillita del cochecito:

Que os quiero decir con esto, que no vale que tal marca diga que a los 4 meses puede usar la silla, o que tiene que ser a los 6 meses… o que debe pesar 7 kg. o 5kg. Fijaos en vuestro bebé, es en él en quién tenéis que poner toda vuestra atención. Si es capaz de aguantar sentado, sin tambalearse y sin volcar, sujetando su cabeza sobre la zona dorsal y cervical, entonces estará preparado para pasar del capazo bebe a la sillita.
Si pasamos antes de lo debido al bebé a la sillita puede que su columna se vea perjudicada, que el bebé adopte posturas incorrectas, que pueda sufrir contracturas o malformaciones como la curvatura de la columna o grados más o menos severos de escoliosis.

¿Sustituir el capazo por el «huevito»?

Hay mucha gente que últimamente opta por utilizar el «huevito» o «Maxi Cosi» hasta el cambio a la silla. Comprar una silla de coche grupo 0+ que vale hasta los 13 kg y utilizarla en lugar del capazo para que vayan más incorporados y ahorrar tiempo al subir o bajar del coche e incluso no tener que cambiarlos de un lado a otro y despertarlos o que cojan frío.
Pero como os decíamos no es recomendable que tan pequeños pasen en esa postura de C de la MaxiCosi más de una hora y media en los viajes, igualmente en los paseos, lo suyo es que vaya tumbado repartiendo el peso sobre sus huesos y músculos en desarrollo y fortalecimiento.
Parece que cuando van creciendo queremos verlos ya sentados pero, todo a su tiempo, que las ventajas de la silla de paseo seguirán ahí, no hace falta forzar por unas semanas: los bebés tienen más libertad de movimiento, más campo visual del que reciben mayor número de estímulos. Su primer escaparate al mundo exterior. Primero mirándote a ti y luego querrá ir mirando hacia fuera, entreteniéndose con todo… Que ese primer gran cambio y esa primera gran decisión no os cueste problemas en el futuro.

Otros factores a tener en cuenta a la hora del cambio del capazo a la sillita del cochecito

Por cierto, otro factor a tener en cuenta y que puede hacer que muchos padres se precipiten es el tiempo. No el tiempo que tenga de vida su bebé, sino el clima. Si es verano parece que incita más a hacer el cambio, como si ir en el capazo les diera más calor. Pensadlo bien, que si en el capazo bebe los lleváis vestidos ligeros y sin arroparles, también estarán fresquito. De hecho podéis usar sábanas bajeras de gasa de muselina para que transpire y no suden.
Dicho lo cual, lo que sí debéis hacer, no sólo para amortizar la compra del cochecito y de la silla, (algún día hablaremos más en profundidad de la importancia de la elección del cochecito), sino para disfrutar de vuestros peques, es dar muchos, muchos paseos. El aire puro les viene genial y luego ya sólo querrán ir andando y dando pasos, así que, todo lo que podáis disfrutarlos en el cochecito, ¡estupendo!.