Otitis en bebés y niños, qué es, síntomas, prevención
El frío es un mal aliado para las enfermedades relacionadas con las vías respiratorias… y también con los oídos. Pero aunque haga frío no podemos meter a los bebés y niños en una urna y esperar a que llegue la primavera. La clave está en saber si tienen frío, cómo combatirlo y protegerlos de él. Da más pereza, pero no tenemos que encerrarnos en casa aunque ahí fuera estén acechando catarros, toses, moquetes, infecciones, virus, otitis en niños…
Los oídos, al igual que las vías respiratorias, son muy sensibles al fríosobre todo en los más pequeños. Os damos unas claves para protegerlos de las bajas temperaturas e intentar mantener a raya las enfermedades asociadas al mismo.
La otitis no está producida por el frío. La otitis las produce una bacteria, el neumococo, que entra en las vías respiratorias.
Gorro bufanda para bebés mimuselina

Gorro-bufanda Mimuselina

¿Por qué se produce la otitis en niños?

La Trompa de Eustaquio, situada en el oído, es la encargada de eliminar las bacterias del oído medio junto con el moco acumulado dentro del oído. ¿Qué pasa si el pequeño está resfriado y le duele la garganta? Pues que la Trompa de Eustaquio se obstruye y no puede realizar la función de drenaje de manera que la mucosidad se queda en el oído y las bacterias de esas vías altas respiratorias pasan al oído multiplicándose. A veces incluso, ese moco infectado, para encontrar una vía de escape, llega a perforar el tímpano. Esta es la otitis media, la común durante el invierno, pero no es la única.

Tipos de otitis

Otitis externa: propia del verano en la que los gérmenes vienen del exterior, por ejemplo del agua de las piscinas. Duelen mucho pero no suelen dar fiebre. La inflamación en estos casos, se da dentro del oído pero en la parte del conducto auditivo externo.
Otitis media aguda: es una complicación frecuente cuando existe un catarro con mucho moco. Las bacterias en este caso vienen del interior de la boca o de la nariz. Es aquí cuando se produce lo que comentaba anteriormente, que la mucosidad se va acumulando en la Trompa de Eustaquio y se instala en el oído medio. Esa es la otitis que nos vuelve locas a las madres durante el invierno. Como el oído medio está hueco las bacterias y los mocos tienen espacio para acomodarse, pero luego no pueden salir por la estrecha Trompa de Eustaquio.
Es bastante dolorosa e incluso, si hay mucha presión y moco, la membrana del tímpano puede llegar a romperse dando lugar a una otitis media perforada. En este caso sí que suele dar fiebre e incluso los pequeños pueden manchar la almohada con un liquidito amarillento. El pediatra os recomendará tratarla con analgésicos o antibióticos orales. Los mucolíticos o descongestivos no son efectivos para la otitis.

Cómo proteger a tu bebé del frío

Los oídos, al igual que las vías respiratorias, son muy sensibles al frío, sobre todo en los más pequeños. Os damos unas claves para protegerlos de las bajas temperaturas e intentar mantener a raya las enfermedades asociadas al mismo.

1.- Usar gorros, bufandas, orejeras… o todo en uno como el capuchoso de Mimuselina. 
El capuchoso es una manera rápida y cómoda para que los más pequeños lleven sus orejitas y su gargantita tapadas y calentitas. Fácil de poner y quitar sobre todo porque a los pequeños no les gusta llevar muchas fundas ni que les pongamos muchas cosas en la cabeza y el cuello. Cuando son más bebés no son prácticas las orejeras, así que es mejor encontrar gorros que puedan llegar a taparles del todo los oídos.
Además la cabecita, cuando son más bebés, es uno de los principales puntos por donde el bebé pierde calor. Los bebés deben llevar muy bien protegida esta zona.
Capuchoso mimoso para proteger del frío
Gorro bufanda para bebés todo en una pieza
2.- Evitar los cambios de temperatura bruscos.
No conviene salir de los lugares cálidos sin abrigar hasta que llegas al frío. Mejor salir ya protegidos para no notar el cambio de golpe. Eso sí, ponedle el gorro y el abrigo justo antes de salir, si no, sudará de más en el interior y luego mojado, al salir al frío, será mucho peor.
Gorro con bufanda incorporada para bebés y niños
3.- Despejar su nariz
Con suero fisiológico, es conveniente que tengáis limpias sus vías respiratorias, así se eliminará mucosidad que pueda llegar a espesar demasiado y a convertirse en una otitis posterior.
4.- Si los adultos e
stamos resfriados, taparnos la boca al toser para no contagiarlos.

Como consejo o truco cuando los peques tengan moquetes y no puedan respirar bien, utilizar una cuña. Esa pequeña inclinación liberará las vías respiratorias y no sólo os ayudará como cuña antirreflujo, sino que en épocas de mocos y dificultad respiratoria, la cuña será vuestra gran aliada. Lo normal es colocar esa inclinación debajo del colchón, pero también puedes colocar al bebé encima. Procura adaptar la medida de la cuña a la superficie en la que esté el bebé (de 60cm para cunas de 60, de 50cm para minicunas de ese ancho…).

cuña antirreflujo, cuña bebé respirar mejor
cuña antirreflujo para bebé

Y por si tenéis más dudas sobre cómo abrigar a vuestro bebé o cómo proteger del frío a los bebés dependiendo del momento y del lugar en este vídeo podréis encontrar fórmulas y prendas adecuadas para cada situación: saco, arrullo, saco manta, funda nórdica, saco nórdico ajustable

Además, seguramente y por culpa de estas infecciones, el dalsy y el apiretal se conviertan en fieles compañeros del duro invierno. Aunque los tengáis por casa por favor no hagáis uso ni abuso de ellos, sólo con prescripción médica, nada de automedicarse, y si tenéis dudas sobre la cantidad que debe tomar vuestro pequeño, haced uso de la calculadora de dosis de apiretal o de la calculadora de dosis de dalsy.